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300 g. almejas
- 150 ml. vino blanco
- 1 cebolla picada
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta |
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Se
ponen en remojo en agua con abundante sal las almejas para que pierdan
la arena que puedan tener. Se pica una cebolla y se pocha en una
cazuela con un poco de aceite de oliva, hasta que la cebolla esté
transparente.
A
continuación se añaden las almejas y una copa de vino
blanco y dejamos que se vayan haciendo con el propio vapor. Una
vez que se empiecen a abrir las almejas, agregamos la sal, la pimienta
y un poco de aceite de oliva y ya están listas para servir. |