ÁCIDO
FÓLICO Y EMBARAZO
Reportaje
elaborado por la Nutricionista Isabel Miota Ibarra
Cuando una mujer se queda embarazada los médicos le recetan
ácido fólico y hoy vamos a explicar el por qué
de esa necesidad de tomar ácido fólico.
Los requerimientos de ácido fólico en la mujer gestante
se encuentran incrementados porque aumenta la división celular
debido a un aumento de volumen sanguíneo materno, el desarrollo
de la placenta, el crecimiento del útero y el feto y para
suministrar reservas al feto.
La deficiencia de ácido fólico durante el embarazo
está asociada a anemia megaloblástica materna y a
aumento en el riesgo de partos prematuros y bajo peso de los neonatos.
Esta anemia es muy común sobre todo en la segunda mitad de
la gestación y es por un déficit de ácido fólico
y de hierro. De ahí que como prevención se administran
suplementos en la segunda mitad del embarazo, medida que ha resultado
muy eficaz.
Por
otra parte, el ácido fólico es capaz de prevenir un
tipo de malformaciones congénitas que afectan a la formación
del sistema nervioso y que se llaman defectos del tubo neural.
Estos defectos pueden producir lo que conocemos como espina bífida
cuando afecta a la zona de la médula espinal y si afecta
a la zona del cerebro produce anencefalia siendo sus consecuencias
muy graves.
El problema está en que la formación del tubo neural
se produce entre los días 24 y 27 de la gestación
con lo que el ácido fólico debería tomarse
antes de quedarte embarazada y durante el primer mes y es muy complicado
saber desde el día uno que estás embarazada y no todos
los embarazos son planeados para poder tomar suplementos de ácido
fólico antes de quedarte embarazada.
En Estados Unidos se ha recurrido a la fortificación de las
harinas con ácido fólico desde 1998. En España
se recurre a la suplementación farmacológica ya que
no se sabe si estos suplementos son adecuados para el resto de la
población, excepto los escasos déficits en folatos
el resto no tendría ningún beneficio y no se sabe
a ciencia cierta si podría causar toxicidad en ingestas muy
altas.
Algunos alimentos ricos en ácido fólico son los espárragos,
la lechuga, el tomate, las espinacas, las fresas, los plátanos,
la naranja, los guisantes, las alubias.....
|