Reportaje
cedido por Critina Galiano. Podeís visitar su web en http://www.cristinagaliano.com/
VERDADES
SOBRE EL ADELGAZAMIENTO:
•
Si hay que perder un cierto número de kilos lo primero que
hay que hacer es ir a un médico especialista y no a un nutricionista
a secas.
• Se debe perder peso con sentido común y con tiempo,
o lo que es lo mismo de una manera lenta y gradual para que el organismo
se vaya acostumbrando, de la misma manera en la que se han ido acumulando.
• Se debe comer de todo, en las cantidades adecuadas, aunque
rebajando drásticamente el consumo de grasas, incluido nuestro
maravilloso aceite de oliva.
• Es peligroso perder y ganar peso varias veces al año
con dietas milagrosas porque el efecto yo-yo se producirá
siempre, es decir se volverán a coger los kilos que se perdieron
muy rápidamente y algunos más de propina. Además
al adelgazar se suele perder músculo que no se vuelve a recuperar
al engordar.
• No hay dietas milagrosas porque si así fuera los
millones de obesos que hay en la actualidad no existirían.
Sólo hay maneras de comer diferentes a las que se tenían
puesto que eran erróneas y nos han hecho engordar. Esto quiere
decir que hay que cambiar de hábitos alimenticios y una vez
adquiridos mantenerlos toda la vida.
• No hay alimentos malos, ni dañinos, ni que engorden.
Todos tienen calorías y los que más tienen lógicamente
engordan más si no se toman en las cantidades adecuadas.
• Todos los aceites, sean de la clase que sean, engordan lo
mismo si se abusa de ellos porque todos ellos nos proporcionan 9
calorías por gramo.
MENTIRAS SOBRE EL ADELGAZAMIENTO.
• Los hidratos de carbono engordan más que las proteínas.
No es cierto ya que ambos nos proporcionan el mismo número
de calorías, 4 por cada gramo.
• Las vitaminas abren el apetito y engordan. No es cierto.
No tienen calorías y por tanto no engordan. Tampoco aumentan
el apetito, ni aumentan la memoria, ni previenen la gripe, ni aumentan
la capacidad sexual…
• El agua engorda y no se puede tomar en las comidas. Falso.
El agua es la única sustancia imprescindible para nuestro
organismo que no tiene ni una sola caloría y por tanto no
engorda nunca, ni antes ni después de las comidas, ni entre
horas.
• El pan, las patatas y las legumbres engordan. Cierto, pero
sólo cuando el pan se moja en salsas grasientas, o se acompaña
como las legumbres de embutidos, patés, aceite, mantequilla…,
o se fríen como las patatas, o se toman en cantidades realmente
grandes. Tienen efectivamente más calorías que las
verduras y habrá que tener cuidado con la forma de cocinado,
algo fundamental, y con las cantidades que se tomen. Una barrita
de pan blanco de 60 g tiene155 calorías y si se trata de
pan integral 137.
Las patatas cocidas al vapor o asadas tienen 79 calorías
pero fritas 453 y si son de bolsa 544.
• La piña y el pomelo adelgazan porque queman grasa.
Totalmente falso. Ambos tienen un enzima o sustancia, la bromelina
en el caso de la piña natural, que ayuda a digerir mejor
las proteínas pero que no actúa en absoluto sobre
las grasas.
• El plátano y el aguacate engordan. Es verdad que
son frutos bastante calóricos, 83 y 136 calorías cada
100 g respectivamente, pero si se toman en la cantidad adecuada
nos proporcionarán un determinado número de calorías
lo mismo que cualquier otro fruto o alimento.
• Saltarse una comida adelgaza. No es cierto. Sólo
se consigue llegar hambriento a la siguiente comida. Además
con la digestión también se gasta un cierto número
de calorías. Por ello es mejor repartir las que se tengan
que consumir a lo largo del día en varias tomas que implicarán
varias digestiones.
• La fruta al final de la comida engorda. No hay absolutamente
ningún estudio científico que lo demuestre. La fruta
engorda según las calorías que tenga, como cualquier
otro alimento. Pero, si se quiere, se puede tomar a cualquier hora.
Lo realmente importante es tomarla, sin prescindir de ella.
• Para adelgazar no hay que mezclar los alimentos. Totalmente
falso. Como en el caso anterior no hay ningún estudio científico
que lo atestigüe. A ciertas personas este tipo de dieta les
puede funcionar simplemente porque globalmente comen menos. El queso
o el chorizo si se comen sin pan cansan mucho y se comen en menor
cantidad.
• La miel engorda más que el azúcar. Mentira.
El azúcar engorda más en la misma proporción
porque tiene más calorías, 373 por 100 g y la miel
menos 295.
• Lo que se come antes de las 8 de la mañana engorda
menos que si se come después o lo que se come después
de las 8 de la tarde engorda más que si se ingiere antes.
Son dos inmensas majaderías, a cual más grande.
• Lo que no hay que hacer es tomar una cena copiosa e irse
inmediatamente a la cama. Cierto porque el metabolismo durante el
reposo se ralentiza y los alimentos se absorben mejor, hay un gasto
calórico menor.
• El aceite crudo engorda menos que el frito. No es cierto
en absoluto porque su cantidad de calorías, 90 por 100 g
es invariable tanto si se toma crudo como cuando se fríe.
Tampoco es cierto que su valor calórico dependa de su acidez
porque todos se comportan de la misma manera en cuanto a calorías
se refiere. La acidez del aceite depende únicamente del mayor
o menor número de ácidos grasos libres.
• Unos aceites engordan más que otros. No es cierto.
Todos tienen las mismas calorías sean de girasol, maíz,
nuez…
• La cerveza sin alcohol no tiene calorías. Falso.
No tiene nada de alcohol pero tiene otras sustancias alimenticias
interesantes y 13 calorías por cada 100 g. La normal tiene,
además, las calorías añadidas del alcohol,
un total de 32 cada 100 g, casi el triple.
• La tónica y el bittter son refrescos con pocas calorías.
Falso. Ambos contienen las mismas calorías que otros refrescos,
un 10 o 15% de hidratos que suelen ser de glucosa o fructosa aunque
sepan amargo que es debido a la quinina. Cada botella de 200 ml
tiene entre 80 y 150 calorías.
• Todos los productos light son bajos en calorías.
Falso. Tienen un 30% menos de energía que sus homónimos
completos pero siguen teniendo calorías, mayonesas, margarinas,
quesos…
• Adelgazar comiendo lo que se quiera es falso y siguen bombardeándonos
todavía en infinidad de publicaciones con este eslogan. Si
fuera cierto no habría gordos en el mundo como os he contado
anteriormente.
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