El
pollo al ajillo es de las recetas típicamente
caseras y tradicionales de pollo. Precisamente el hecho
de ser una receta muy popular hace que tenga muchas variantes.
Por ejemplo hay personas que además del ajo le añaden
una cayena
para dar un toque picante. Aquí os dejamos la receta
base y luego cada cual que añada lo que le parezca.
Para empezar debemos trocear el pollo en trozos medianos,
unos 10 o 12 trozos. Mientras lo hacemos ponemos una olla
al fuego con aceite de oliva.
Ponemos el pollo en la cacerola al fuego medio con sal y
pimienta al gusto y lo vamos dorando dándole la vuelta
de vez en cuando para que se haga por todos los lados.
Mientras se va haciendo el pollo pelamos los ajos y los
cortamos en lonchas del mismo grosor.
En cuanto el pollo esté dorado añadimos los
ajos y removemos bien. Cuando los ajos empiecen a coger
color añadimos el vino blanco y esperamos a que se
evapore al alcohol, en cuanto se evapore añadimos
un vaso de caldo (o agua si no tenemos caldo), el tomillo
y dejamos cocer a fuego lento con la cacerola tapada 30
minutos.
Mientras se va cociendo el pollo pelamos y cortamos las
patatas y las freímos. Cuando falten 5 minutos para
terminar de cocerse el pollo añadimos las patatas
fritas (le van muy bien cortadas en cuadrados).
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