Esta
receta de calamares a la romana es muy
fácil pero laboriosa más que nada por el trabajo
que lleva limpiar los calamares. Si queréis ahorraros
ese trabajo podéis comprar los calamares
ya limpios y cortado en anillas en la sección
de congelados. Nosotros ponemos la receta con los calamares
comprados enteros y frescos.
En primer lugar hay que limpiar bien los calamares quitando
las tripas, la bolsa de tinta, cabeza y tentáculos.
Una
vez limpios hay que lavarlos bien con abundante agua y secarlos,
es muy importante que queden bien secos, podemos ayudarnos
de un paño de cocina o dejarlos escurrir bastante
tiempo. Ahora es cuando cortamos los calamares en anillas.
Si queremos darle un toque especial en un bol ponemos un
vasito de aceite de oliva, el zumo de un limón y
una hija de laurel y ponemos los calamares a macerar en
esa mezcla una hora.
Ahora preparamos la masa para rebozarlos. Cogemos dos huevos
y separamos las yemas de las claras, mezclamos las yemas
con 2 cucharadas de harina y le añadimos (opcional)
una tacita de leche (queda más esponjoso), dos cucharadas
de aceite de oliva y sal. Mezclamos bien todo esto y reservamos.
A parte batimos las claras a punto de nieve y cuando estén
listas añadimos a la mezcla anterior.
Metemos los clamares en la masa que hemos preparado para
que se bañen bien en ella y freímos en abundante
aceite de oliva caliente hasta que estén dorados.
Servir caliente y acompañando de limón.
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a la romana Guacamole